María-Cristina Rodríguez-Roldan Elousa, española de padre y mejicana de madre, nace en Barcelona en 1952. Desde pequeña le gusta el arte, y conoce a pintores como Salvador Dalí, Joan Miró y Manuel Benedicto.
Antes de los 15 años ya había vivido en Lausana, Paris, Italia, "Le Midi" y África. Durante largo tiempo y en sucesivas ocasiones aprende el dibujo y pintura, por ejemplo en Lausana estudia la pintura sobre porcelana en una prestigiosa escuela, decorando vajillas con su juvenil y siempre peculiar estilo.
A los 13 años, siendo estudiante en Paris hace retratos en Saint Germain y en la "Place du Tertre", Montparnasse, los Domingos para ganarse dinero de bolsillo. La reñían los otros pintores pues no tenía los permisos necesarios, ya que era estudiante interna en un colegio de monjas de Boulogne Billancourt, barrio al lado de Paris.
En Barcelona a los 27 años se dedicaba de pleno a la pintura de forma autónoma y en su casa. Cuando llevaba unos abstractos a enmarcar, al almacén detrás de su casa los vio alguien que trabajaba en el consulado de Finlandia y así surgió su primera exposición en Helsinki, donde tiene gran éxito ("Hola"1978). Le empiezan a llegar encargos: retrato del payaso Charlie Rivel, Portada de La Vanguardia Julio 1981, Cayetana de Alba, que decora su Palacio de Salamanca, etc.
Por motivos familiares, su vida ha transcurrido entre Barcelona, Paris, Tánger, Roma, Ginebra, Bruselas y Madrid, donde ha residido estos últimos años.
Estudia l'Ecole du Louvre, no planteándose la pintura como profesión pues era visto por su familia como algo "demasiado bohemio", pero sin por ello dejar de dibujar, animada desde pequeña por el interés de los pintores arriba mencionados.
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